lunes, 6 de febrero de 2012

EL ESFUERZO JUSTO Y NECESARIO

Dice la máxima que nada que merezca la pena se consigue sin esfuerzo. Yo añadiría que nada que se aprenda sin esfuerzo perdurará en el tiempo, ni nos será útil, más allá de superar con nota determinados exámenes.

El verdadero aprendizaje debe ser significativo, y para que un aprendizaje sea significativo debe cumplir uno de estos dos requisitos: O bien nos hemos esforzado mucho en conseguirlo, o bien es un aprendizaje emocionalmente intenso para nosotros. En ambos casos lo aprendido pasará a formar parte de nosotros modificándonos como personas, en el mejor de los casos haciéndonos avanzar, crecer.

Quiero reflexionar en esta entrada sobre el papel que jugamos los profesores, no como motivadores como dije en el otro post, sino como compañeros de viaje. La principal función que tiene que ejercer un maestro es la de enseñar, mostrar su materia. La función del maestro es la de diseñar diferentes situaciones de aprendizaje. Si, como he comentado anteriormente, para que se produzca un aprendizaje significativo es necesario que el alumno se esfuerce por aprender unos contenidos, el maestro deberá diseñar, plantear cada situación para que suponga un reto para el alumno. Y además, deberá comprobar que este reto este acorde con las potencialidades de cada alumno, es decir, que sea un reto superable (con esfuerzo, pero superable), para evitar situaciones de fracaso o de indefensión.

Recupero un clarificador ejemplo que escuché en una conferencia de Antoni Zabala sobre este asunto. Zabala explicaba como el maestro debe tomar como referencia al profesor de gimnasia. Durante su clase este plantea a los alumnos una prueba de salto de altura. Pero, el buen maestro no pide a todos los alumnos que superen el mismo obstáculo, la misma altura, sino que le señala a cada cual una altura adecuada a sus características físicas. Y además facilita un refuerzo adecuado para cada alumno, apoyando y alentando al que más lo necesita. No se puede plantear la misma prueba al alumno atlético que al más torpe. A cada uno hay que tratarlo de manera distinta, pero siempre planteando la situación para que les suponga un reto, un esfuerzo posible, ... posibilitando así la generación de verdadero aprendizaje significativo.

Recomiendo la lectura de una entrada en el blog de Miguel Ángel Santos Guerra (El Adarve) relacionada con el tema del esfuerzo como fuente de aprendizaje. Dejo el enlace al artículo “yo no puedo crecer por ti”, recomendando un paseo sosegado por este blog en el que hay multitud de artículos interesantes sobre el tema educativo.

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