jueves, 20 de junio de 2013

AUTO-ESCUELAS

En cuanto los jóvenes rozan la mayoría de edad una de las primeras cosas que suelen hacer es apuntarse a la autoescuela. Están ansiosos por obtener el preciado permiso de conducir. La posesión del carné supone el pasaporte a un idealizado mundo de libertad y autonomía. Disponer de carné les permite conducirse por la vida, ser dueños de sus propios pasos, ya no dependen de nadie puesto que pueden llevarse solos. Pero, ¿Dónde se obtiene el carné para circular por la vida? ¿Dónde aprendemos a conducir el único vehículo que nos acompañará durante toda nuestra vida? ¿Dónde aprendemos a conducirnos? La respuesta más lógica debería ser en la auto-escuela, aunque creo que ese tipo de aprendizajes, aunque importantes, se dan por supuestos.

Sería interesante que existieran escuelas (auto-escuelas) en las que uno pudiera aprender sobre sí mismo. Aprender a conocerse, aprender a manejarse y, por supuesto, donde también aprendiéramos las normas básicas de circulación cuando salimos al camino y coincidimos con otros. Parte de este temario lo recogía la asignatura de ciudadanía, aunque nuevamente parece que en el país de las “lenguáticas” no queda tiempo para tonterías.

El temario podría incluir un módulo de mecánica básica, en el que se explicara cómo realizar el mantenimiento y puesta a punto del vehículo. Con ello se evitarían muchos de los sobresaltos que nos llevamos cuando se nos encienden las luces rojas y perdemos el control sobre nuestras acciones, llegando incluso al atropello en algunos casos. Bien es cierto que el arrepentimiento y el perdón funcionan como airbags protectores, pero no es conveniente abusar de ellos, pues está científicamente demostrado que su eficacia disminuye con el uso.

También es importante familiarizarse con todas las prestaciones que lleva nuestro vehículo de serie. Nos sorprendería el juego que podemos sacarle a nuestro equipamiento básico. Quizás si aprendiéramos a manejarlo bien no estaríamos tan obsesionados con incorporarle constantemente los últimos accesorios y actualizaciones. Al final con tanto tuning en algunos vehículos cuesta reconocer que marca y modelo son.

En las auto-escuelas nos enseñarían que nuestros vehículos no están hechos para correr, sino para disfrutar del camino. Nos explicarían que hay que ser cuidadosos con ellos, que nos tienen que durar toda la vida, que aunque podemos hacer reparaciones, estas son caras y dolorosas. Nos enseñarían que más importante que la chapa es el motor, que hay que llevar los cristales bien limpios para poder ver con claridad, también los espejos retrovisores, no para saber a quién dejamos atrás, sino para no olvidar de donde venimos. Y nos dirían que es importante que nuestro habitáculo sea confortable, sobre todo para que las personas que dejemos entrar se sientan cómodas y quieran acompañarnos en el viaje. Nos recomendarían que reserváramos algún sitio para colgar la foto del “nocorrasqueteespero”. Nos insistirían en que no viajamos solos y hay que señalizar con tiempo nuestros movimientos para avisar a los otros conductores. Y, por supuesto, nos recodarían las normas básicas en caso de accidente: la adecuada señalización y la obligación de auxilio de todos los conductores.

Ya puestos, podríamos instaurar hasta un sistema de ITV periódico, que nos revisará que todo funciona bien o nos aconsejara pequeños cambios. Ahora, de lo de colocarse la pegatina en la frente yo paso.


¡FELIZ REFLEXIÓN!

8 comentarios:

  1. Gracias por tan buenas palabras, muy buena reflexion. Saludos

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    1. Gracias a ti por el comentario y la valoración.

      Saludos.

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  2. Está super bien la reflexión, has acertado mucho. Yo hace poco me saqué el carnet de conducir... pero lo que yo quiero de verdad es conducir más y mejor mi vida, y no un coche.
    Besos!

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    1. Por suerte aprender a conducirse es un aprendizaje que dura toda la vida. Así que no queda más que ser pacientes, disfrutarlo y no obsesionarse demasiado con los pequeños roces que tengamos mientras conducimos.

      Un abrazo Idoia.

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  3. Sensacional paralelismo. Tomo muy buena nota.

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    1. Gracias por el comentario, Bobby. Espero que te sirva la reflexión.

      Saludos.

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