jueves, 12 de abril de 2012

LA IMPORTANCIA DE LAS EXPECTATIVAS: SIRENITO.

Hablaba en la entrada anterior de la influencia que tienen las expectativas en nuestra forma de ver el mundo y de comportarnos. En las clases también suelo plantear este tema con los alumnos. Me parece interesante hacerles reflexionar sobre cómo sus predicciones, muchas veces negativas, sobre su futuro y sus capacidades les sirven de coartada para no esforzarse. Tienden a exagerar, a maximizar, llevan los temas al extremo: las cosas son o blancas o negras. Parece que la gama de tonalidades grises, los matices, no existan.

Intento hacerles ver como empeñados en ver el mundo más negro de lo que en realidad es, lo único que conseguimos es ponernos obstáculos en el camino. Para poder conseguir nuestros objetivos, para poder alcanzar una meta, el primer paso es creer que está a nuestro alcance, que lo podemos conseguir. Es decir, tener confianza en nuestras posibilidades, generar una expectativa de éxito razonable. Cualquier cosa que intentemos desde el desanimo, quizá movidos por la obligación, sin fe en el resultado, dará como resultado un estrepitoso fracaso. Intento explicarles cómo funcionan las profecías autocumplidas y como muchas veces los hechos no hacen más que ratificar y respaldar nuestras expectativas iniciales. Ya lo dijo Henry Ford, “tanto si crees que puedes como si crees que no puedes estas en lo cierto”, y los hechos te darán la razón.

Para mostrar cómo influyen las expectativas en nuestra manera de actuar suelo utilizar el cortometraje Sirenito de Moisés Romera y Marisa Crespo. Aunque el uso didáctico de este corto suele aparecer ligado a temas de educación sexual y tolerancia, creo que su principal potencial educativo está en cómo muestra la influencia que tienen las expectativas en nuestra manera de actuar. Para mí lo interesante del cortometraje es el cambio en la manera de actuar de la madre a raíz del cambio de expectativas. Como pasa de estar agobiada por lo que considera un gran problema, a ilusionada cuando se crea otras expectativas.

Otro de los temas que resalto tras la proyección del corto es el de la influencia de los padres (en el caso del corto) o también de los maestros, en la educación emocional de sus hijos o alumnos. Aprender a gestionar de manera adecuada nuestras emociones es un aprendizaje básico para la vida. Este tema lo introduzco al comentar la genial escena final del niño disfrazado ante el espejo. Propongo a mis alumnos un ejercicio de empatía con el niño imaginando cuáles deben ser en estos momentos sus pensamientos y sus sentimientos.

Además el cortometraje tiene uno de los finales más imaginativos y demoledores que he visto nunca. Bueno, espero haber despertado la suficiente curiosidad para que veáis el video sin haber destripado demasiado su argumento. Dejo también el enlace a la actividad que suelo utilizar en la clase por si alguien se decide a utilizarla. Para mí, el Sirenito, es una de las actividades imprescindibles y que siempre funciona bien en las clases, además de uno de mis cortometrajes favoritos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

ENTRADAS RELACIONADAS:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...